Cada vez que sales de un cuarto con el minisplit encendido, el compresor sigue trabajando para nadie. Multiplicado por días, semanas y meses, esas horas acumuladas se traducen en un recibo de luz más alto y en desgaste innecesario del equipo.
La solución no es comprar un aire nuevo ni cambiar instalaciones: tu minisplit actual ya tiene lo que necesita para volverse inteligente.
Es un minisplit convencional que se controla desde el celular en lugar del control remoto. El equipo sigue siendo el mismo: lo que cambia es el controlador que lo manda.
El controlador inteligente Cuby G4 hace ese trabajo. Aprende las señales del control remoto de tu equipo y las replica desde la app Cuby. Es compatible con cualquier marca de aire acondicionado minisplit que use control remoto por infrarrojo.
Desde la app Cuby controlas tu minisplit como si tuvieras el control remoto en la mano, desde cualquier lugar:
El controlador inteligente Cuby G4 aporta la conexión WiFi; tu minisplit solo necesita receptor infrarrojo. Si tu control remoto enciende, apaga y cambia temperatura, tu equipo ya califica.
El control desde el celular es útil, pero la automatización es lo que convierte un aire controlable en uno que se cuida solo. El sensor de presencia Sentry detecta si hay alguien en el cuarto y apaga el minisplit cuando el espacio lleva cierto tiempo vacío, sin que el usuario recuerde hacerlo.
Funciona de forma autónoma sin necesidad de internet. Para configurar tiempos de espera y revisar el historial desde la app Cuby, se asocia al controlador inteligente Cuby G4.
Instalas un controlador inteligente Cuby G4 en cada equipo y los controlas desde una sola app, con horarios y reglas por habitación. Útil en casas con varias recámaras, oficinas o espacios de renta vacacional donde dejar aires encendidos en cuartos vacíos es la fuga más común.
Tu minisplit puede ser inteligente desde hoy sin cambiar el equipo. El controlador inteligente Cuby G4 te da el control completo desde la app Cuby, y el sensor de presencia Sentry lo apaga automáticamente cuando el cuarto está vacío.